El famoso entrenamiento en ayunas es un
tema controvertido y que estoy seguro que daría para muchas entregas
en este blog. Sin embargo vamos a tratar de resumirlo en una sola y
si os quedan dudas o argumentaciones lo tendremos en cuenta para
próximos artículos.
Esta práctica consiste en salir a
entrenar tras un largo periodo sin comer nada. Por lo general suele
ser por la mañana que es el momento en el que las reservas de
glucosa son más escasas. Por este motivo los análisis de sangre nos los
realizan por la mañana y en ayunas.
La glucosa como combustible
La glucosa es el combustible que
nuestro organismo consume prioritariamente. Durante una noche los
niveles de reserva bajan y el realizar ejercicio en esta situación
obliga a nuestra “central energética” (el hígado) a mantener
esos niveles obteniendo la glucosa a través de la movilización de
las grasas. Hasta aquí todo parece sencillo y evidente, pero ¿qué
sucede si nuestra “central energética” no es capaz de mantener
los niveles de glucosa en sangre?.
Nuestro cerebro es un órgano que solo
consume glucosa y si en algún momento le falta una pequeña cantidad
su células mueren sin posibilidad de recuperarlas. Ante esta
situación tan importante el cerebro se protege y ante el más mínimo
indicio de quedarse sin glucosa “desenchufa” todo aquello que
consuma glucosa. Este desenchufado se corresponde con los mareos con
los cuales este órgano deja sin actividad todo aquello que le puede
dejar sin su preciada glucosa.
¿Entrenar en ayunas?
Después de lo expuesto creo que ya
somos conscientes del riesgo que supone entrenar en ayunas, sin
embargo hay mucha gente que lo realiza e incluso que lo recomienda
avalado por diferentes estudios científicos.
Cuando entrenamos en ayunas obligamos
al organismo a movilizar las grasas para poder mantener los niveles
de glucosa en sangre.
Con este proceso conseguimos varios efectos
positivos:
- Nuestro organismo mejora a la hora conseguir energía, desde el uso de las grasas, de una forma más efectiva.
- Conservamos las reservas de glucógeno (glucosa almacenada), y de esta forma tenemos disponibilidad de este preciado combustible para momentos claves de la competición como cambios de ritmo, sprints…
- Al usar tejido graso de nuestro organismo podemos conseguir reducir el peso sin perder masa muscular, es decir, perdemos “lastre”.
- Los últimos estudios sobre fisiología evolutiva nos indican que puede mejora la función mental, disminuir el estrés.
En la próxima entrega os daremos las
claves para poder llevar a cabo un entrenamiento en ayunas, práctica
al alcance de unos pocos completamente adaptados a la práctica
deportiva.
Raúl Palacios
Fotos: varias fuentes
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6 comentarios:
Hay ligeras diferencias entre este artículo y el que a continuación expongo:
http://www.imedep.es/sin-categoria/%C2%BFdesayunamos/
Alguno de los dos es erróneo, ¿o los dos?
http://salamancainef.blogspot.com/
Gracias por el artículo Alberto, seguramente lleven razón ambos, le dejo a Raúl que defienda el suyo.
A mi eso de hacer cosas rarar no me van, el otro dia en marca hicieron un reportaje muy majo de un dia de entrenamiento de Pablo Lastra y tenia un control total de comidas. Creo que para hacer algo como nos comenta Raul hay que estar muy controlados por espertos. si no te puede pasar factura y para los que nos autoentrenamos puede ser peligroso.-
Lo mas importante es conocerse a uno mismo, sus propias capacidades y saber como reacciona tu cuerpo al esfuerzo físico. En la respuesta ante el el ejercicio, influyen muchos factores desde las propias condiciones físicas hasta las metabólicas de cada individio. Un buen conocimiento de nuestra forma física, la experiencia y el asesoramiento de un buen profesional, nos garantiza la mejor respuesta a estas situaciones.
hola,pues yo llevo haciendo el entreno entre semana del rodillo en ayunas,y te aseguro que afina,la salida del fin de semana ya es otro cantar,y en las marchas hay que comer,pero como bien deciis alguno,es conocerse a uno mismo,un saludo
Hola a todos. Lo primero es daros las gracias por tomaros parte de vuestro tiempo en leer el artículo publicado.
En referencia a lo que comenta Alberto Bravo solo decirle que en la próoxima entrega matizaré con detalle si entrenar en ayunas es beneficioso y como se debe de hacer. De los dos artículos que nos expones solo he podido leer el primero porque el segundo no lo encuentro.
Estoy totalmente de acuerdo con la mayoría de las cosas que se exponen pero hay que matizar que este link hacer referencia a un práctica casi exclusiva del entrenamiento en ayunas y con el único objetivo de perder peso. El entrenamiento en ayunas no es la panacea y además hay que usarlo de forma muy controlada, en contadas ocasiones y bajo la supervisión de un entrenador cualificado. Ya nos lo comentaba Luis M.
Iñaki tambien nos daba algunas claves para saber cuando y como se debe hacer este tipo de entrenamiento que no es adecuado para todo el mundo.
Un abrazo
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